El Confidencial 07/07/14
Todos los días se publican estudios sobre la felicidad, el éxito y el bienestar en general, pero no todos son igual de rigurosos ni tienen el mismo alcance. Bien es cierto que la felicidad puede estudiarse de muchas formas, desde el punto de vista puramente biológico al sociológico, pero pocas investigaciones han abordado el tema con tanta profundidad como las dirigidas por los estadounidenses William Thomas Grant y Lewis Terman, aunque ambos hayan fallecido hace más de 40 años.

El Grant Study, conocido así por su impulsor, un importante filántropo, fue un ambi (2002)cioso proyecto que se desarrolló a lo largo de siete décadas y que ha constituido una de las referencias más importantes en lo que a las investigaciones sobre felicidad personal se refiere. Todo comenzó a finales de los años treinta, cuando se seleccionaron dos grupos de estudio. Uno estaba formado por 237 estudiantes de Harvard perfectamente sanos, y el otro, por 332 ciudadanos nacidos en las barriadas de Boston que no tenían antecedentes penales. Los investigadores siguieron los pasos de ambos grupos durante los siguientes sesenta años, y analizaron todas las variables que estaban al alcance de su mano, de las mentales como el coeficiente intelectual a las físicas como la longitud de su escroto. Sus conclusiones dieron lugar a dos de los libros más importantes de la sociología americana:
Adaptation to Life (1997)
y Aging Well (2002).
Los setenta y cinco años y veinte millones de dólares gastados en el Grant Project apuntan a una única conclusión que se puede reducir a cinco palabras: la felicidad es el amor.