El Confidencial, 26 de Diciembre de 2013.
“La sociedad occidental está en una lucha”. Francisco Mora
lo tiene claro. Catedrático de Fisiología en la Universidad Complutense
de Madrid y doctorado por Oxford, su experiencia científica se lo
confirma cada día. “Una lucha que está repercutiendo en problemas de
tanta enjundia como el estrés, las enfermedades mentales, la depresión e
incluso la demencia”.
Responder a semejante pugna es una
necesidad creciente que se percibe, y en España se percibe un cada vez
mayor interés por la meditación, una práctica que vive un proceso de desmitificación, pero sin tampoco alejarla de sus raíces espirituales. Por ejemplo, el escritor Pablo d’Ors agotaba las cuatro primeras ediciones de su libro Biografía del silencio (Siruela)
tan solo a través del boca a boca. “Hoy, se aprecia que acuden a la
meditación todo tipo de personas, jóvenes y mayores, hombres y mujeres
de diferentes niveles de formación y sociales”, explicaba a El Confidencial, conclusión fruto del contacto personal con los diferentes grupos y entornos con los que comparte su experiencia.
La ley sagrada de la supervivencia


