No estás deprimido, estás distraído, por Facundo Cabral
Facundo
Cabral (Mayo 1937 - Julio 2011), fue un cantautor de gran consciencia
social que a lo largo de su vida fue evolucionando y desarrollando un
pensamiento de gran profundidad sobre la liberación del sufrimiento. Influido
en lo Espiritual por Jesús, Lao-Tsé, Chuang Tzu, Osho, Krishnamurti,
Gautama Buda, Arthur Schopenhauer, Juan el Bautista, San Francisco de
Asís, Gandhi y la Madre Teresa de Calcuta, predicó el Misticismo, la
desaparición del Ego y la auto-realización global de la Conciencia
Humana. En literatura tuvo admiración por Jorge Luis Borges, con quien
también mantuvo conversaciones filosóficas y por Walt Whitman. Este
rumbo de observación espiritual, inconformista, se imprimió en su
carrera como cantautor que tomó el rumbo de la crítica social sin
abandonar su habitual sentido del humor. En reconocimiento a su
constante llamada a la paz y al amor, la Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) lo declaró
"Mensajero Mundial de la Paz" (1996)
Este texto refleja de una forma especial y profunda su visión espiritual de la vida humana.
NO ESTÁS DEPRIMIDO, ESTÁS DISTRAÍDO, distraído
de la vida que te puebla, tienes corazón, cerebro, alma y espíritu,
entonces cómo puedes sentirte pobre y desdichado. Distraído de la vida
que te rodea, delfines, bosques, mares, montañas y ríos. No caigas en lo
que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano, cuando en el mundo
hay 5600 millones. Además nos es tan malo vivir solo, yo la paso bien
decidiendo a cada instante lo que quiero hacer y gracias a la soledad,
me conozco, algo fundamental para vivir. No caigas en lo que cayó tu
padre, que se siente viejo porque cumplió 70 años, olvidando que Moisés
dirigía el éxodo a los 80 y Rubinstein, interpretaba como nadie a Chopin
a los 90, por sólo citar dos casos conocidos.
NO
ESTAS DEPRIMIDO ESTAS DISTRAÍDO. Crees que perdiste algo, lo que es
imposible porque todo fue dado, no hiciste ni un solo pelo de tu cabeza,
por lo tanto no puedes ser dueño de nada, además la vida no te quita
cosas, te libera de cosas, te aliviana para que vueles más alto, para
que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba, es una escuela, lo que
llamas problemas son lecciones y la vida es dinámica, está en constante
movimiento. Sólo debes estar atento al presente, mi madre decía: "Yo me
encargo del presente, el futuro es asunto de Dios". Jesús decía: "el
mañana no interesa, él traerá nueva experiencia, a cada día le basta con
su propio afán".
No
perdiste a nadie, el que murió simplemente se nos adelantó, porque para
allá vamos todos. Además, lo mejor de él, el AMOR, sigue en tu corazón.
Quién podría decir que Jesús está muerto. No hay muerte, hay mudanza, y
del otro lado te espera gente maravillosa. Gandhi, Michelangelo,
Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y madre, ella creía que
en la pobreza se está más cerca del AMOR, porque el dinero nos distrae
con demasiadas cosas y nos aleja porque nos hace desconfiados.
No
encuentras la felicidad y.... ¡es tan fácil! Sólo debes escuchar a tu
corazón, antes de que intervenga tu cabeza, que está condicionada por la
memoria, que complica todo con cosas viejas, con órdenes del pasado,
con prejuicios que enferman y encadenan. La cabeza divide, es decir,
empobrece. La cabeza no acepta que la vida es como es, no como debería
ser.
Haz
sólo lo que amas y serás feliz. El que hace lo que ama, está bendito y
condena al éxito, que deberá llegar cuando deba. Lo que debe ser será, y
llegará naturalmente. No hagas nada por obligación, ni por compromiso,
sino por AMOR. Entonces, habrá plenitud, y en esa plenitud todo es
posible, sin esfuerzos, porque te mueve la fuerza natural de la vida. La
que me levantó, cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija. La que
me mantuvo vivo, cuando los médicos me diagnosticaron 3 ó 4 meses de
vida.
Dios
te puso un ser humano a cargo y ese eres tú. A ti debes hacerte libre y
feliz. Después podrás compartir la vida verdadera con los demás.
Recuerda a Jesús: "amarás al prójimo como a ti mismo". Reconcíliate
contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás
viendo es obra de Dios y decide ahora mismo ser feliz. La felicidad es
una adquisición, no algo que te llegará de afuera. Además, la felicidad,
no es un derecho sino un deber, porque si no eres feliz estas amargando
a todo el barrio.
Un
sólo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir, mandó a matar a
seis millones de hermanos judíos. Hay tantas cosas para gozar y nuestro
paso en la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo.
Tenemos para gozar la nieve del invierno y la flor de la primavera, el
chocolate de la Peruggia, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el
vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños y los
cigarros de Davidoff, las Mil y una Noches, la Divina Comedia, el
Quijote, Pedro Páramo, los boleros de Manzanedo, la poesía de
Whitman.... Mahler, Brahms, Mozart, Chopin, Beethoven, Caravaggio,
Rembrandt, Velázquez, Cezanne, y Picasso.... entre tantas maravillas.
Si
tienes cáncer o SIDA, pueden pasar dos cosas, las dos son buenas. Si te
gana ¡te liberas del cuerpo que es tan molesto!. "Tengo hambre, tengo
frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas·. Si le ganas a
esto, será más humilde, más agradecido, por lo tanto fácilmente feliz,
libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad y la vanidad,
dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.
NO
ESTAS DEPRIMIDO, ESTAS DESOCUPADO. Ayuda al niño que te necesita, ese
niño será socio de tu hijo, ayuda a los viejos y los jóvenes te ayudarán
cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, así como
gozar de la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te
darán sin medida. Ama hasta convertirte en lo más amado, y más aún,
hasta convertirte en el mismísimo AMOR. Que no te confundan unos pocos
homicidas y suicidas. El bien es mayoría, pero no se nota porque es
silencioso. Una bomba, hace más ruido que una caricia, pero cada bomba
que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida.
El
bien se alimenta de sí mismo. El mal, se destruye a sí mismo. Si los
malos supieran qué buen negocio es ser bueno, serían buenos aunque fuera
por negocio....
Si
escucharas al otro, al que llevas dentro, sabrías todo, en todo
encontrarías algo para ti, entonces te elevarías constantemente y ya no
habría confusión, sino matices y en esa serenidad no buscarías nada,
entonces lo encontrarías todo.
Estando
en el presente dirías y harías lo que hay que hacer a cada momento,
natural y graciosamente, sin esfuerzo, lo que haría que tu relación con
los demás fuera plena y al crecer en el AMOR serías más creativo, sin
límites ni condiciones. La ignorancia nos hace sentir encerrados y
mortales, es decir que nos encerramos y nos limitamos solos. El miedo
nos distrae del AMOR, que es sabio y valiente porque sabe que no hay
medidas ni fin.
Busca
adentro y desaparecerán las nubes de la periferia. Quédate quieto y en
silencio, para escuchar al sabio que llevas dentro, el que tiene siglos,
no años como tu cuerpo. Por eso está más allá de tus caprichosas
medidas, de los prejuicios que provoca el miedo, y que es hijo de tu
ignorancia. El sabio que está más allá de los efectos que crees buenos o
malos, ricos o pobres, oscuridad o luz, porque está en lo esencial, es
decir, en la mismísima causa, está en lo invisible de donde surge todo. Y
cuando escuches al sabio que llevas dentro, sentirás a la lluvia buena y
saludable, el frío....
Estarás
tan atento a la causa, que todos los efectos serán luminosos. Ese
estado de claridad impregnará todos los rincones, lo compartirás todo y a
todos llegarás con gracia, y entonces la riqueza se multiplicará a cada
paso.
David le pidió sabiduría a Dios, que le dijo: "No pides poco, porque la sabiduría incluye todo".
No
vives entre límites, sino en el mismísimo centro de lo milagroso, libre
del ilusorio orden de la mente lineal, excitado por la imaginación y
armonizado por la esperanza. Eres un espíritu que por un rato ocupa un
cuerpo, un vehículo apto para este deambular por mares y montañas, entre
delfines y elefantes, entre ciudades y desiertos y que cada tanto lo
cubren todo para recomenzar el cuento.
En
el medio del mundo del espíritu juega la razón, que cura el cáncer, que
facilita las comunicaciones, que estudia el terreno de Marte, que puso
al hombre en la Luna. El pensamiento te lleva a nuevos lugares, o te
hacer ver diferente,.... más ricos a los viejos. Esto te cambiará tanto,
que cambiará tu actitud frente al mundo, al que alguna vez quisiste
cambiar en lugar de entenderlo. Y cuando cambies tendrás incidencia en
él.... Cierra los ojos y verás todo lo que será. Liberado del tiempo
histórico, viajarás a la velocidad de la luz, y ese viaje puede mejorar
la vida de muchos, porque es incalculable el poder del pensamiento. Este
es un grandioso alquimista, que puede transformar cualquier
circunstancia en una fiesta, es decir cualquier metal en oro.
Una
vez encendida la luz interior, nada puede apagarla, es perfecta e
incorruptible como el oro, que simboliza el poder de la pureza, de lo
esencial, es decir del espíritu, que es un viaje infinito y maravilloso
porque estalla a cada instante vivido con profundidad.
La
santidad es la meta prevista para todos, aunque pocos se den cuenta, o
se animen a entrar en los caminos que llevan a ella. Abandonando el ego,
comienzan los milagros, entonces sin lucha, recuperarás la fuerza
natural, podrás provocar vida a través del AMOR, hasta caminarás sobre
las aguas y curarás con la palabra. Recuerda Jesús dijo: "Cosas más
grandes verán, cosas más grandes harán".
NO
ESTÁS DEPRIMIDO, ESTAS DISTRAÍDO, por tu ego, que distorsiona,
contrario a la inocencia que aclara. El ego confunde a las cosas con su
juicio, cree que las cosas son lo que él piensa que son, es más, el ego
cree que las palabras son las cosas. El ego no vive, interpreta, es una
constante actuación que nunca alcanza la realidad. En tanto la inocencia
trata a todos por igual, está más cerca de la felicidad, de la
riqueza,... de la tranquilidad. La inocencia ve todo con asombro, nos
lleva de fiesta en fiesta. La inocencia, cree, lo que es una
bienaventuranza, es excitante, porque ve todo por primera vez, para ella
el mundo está lleno de novedades, todo es un espejo, porque en la
inocencia, tomamos conciencia que somos parte de Dios. El que se ve a sí
mismo en todas las cosas, el inocente, se divierte fácilmente porque
todo le llama la atención: una vaca pastando, el tronco de un viejo
árbol, las mariposas negras sobre los trigales dorados, el colibrí
detenido en el aire, el panadero sacando el pan del horno, la noche
estrellada, la lluvia del invierno, los leños ardiendo en el hogar, los
papeles de Matisse, las cabañas de las hormigas, las de los beduinos, el
sermón del domingo a la mañana, el fútbol del domingo a la tarde.
El
ego les pone nombre a las cosas, pero el inocente las ve, el ego las
juzga, el inocente las vive, el ego divide, la inocencia armoniza
diferencias, el ego depende de la mente, el inocente del corazón. El ego
es viejo, depende de la memoria. El inocente está naciendo a cada
instante, el ego nos agota, siempre lucha. El inocente, flota
graciosamente siempre se entrega. El ego se aburre, no puede dejar de
buscar. El inocente va de asombro en asombro, siempre encuentra y puede
quedarse por la eternidad gozando el mismo caballo o la misma flor o la
misma estrella. El inocente está tan entregado a la vida, que cambia
como ella constantemente, y por ello lo mismo nunca es lo mismo, la
inocencia es fresca para siempre.
Ahora
que estás solo y tranquilo, olvida lo que eres,... eso es creación de
los demás,... escucha tu corazón... ¿Qué quieres ser? ¿Qué quieres hacer
ahora, porque la vida es ahora mismo?
Olvida
lo que crees que eres y comienza de cero ahora mismo, entonces
convivirás con todos fácilmente. Es tan grato vivir sin divisiones,
bueno-malo, rico-pobre, negro-blanco, amigo-enemigo,
compatriota-extranjero, es tanta la liviandad cuando no hay enemigos,
que podemos volar en cualquier momento porque la alegría tiene la
simpatía de la magia.
No
perdiste la inocencia, sólo la ocultas por miedo a la burla de los
que.... sólo pueden catalogar porque la perdieron. Déjala salir y
recomenzarán los juegos de tus primeros años, ahora enriquecidos por la
inteligencia, libérate de los preconceptos de la memoria, mira todo por
primera vez, te salvarás del aburrimiento que ensombrece a los que creen
saberlo todo.
No
confundas a la actividad con la vida. Ahí está el sol, exactamente ahí,
para que lo veas. Ahí está el árbol hace muchos años, para que te des
cuenta que es una maravilla. Libérate de la imagen que te ayudaron a
forjar los demás y volverás a la inocencia, nuestro estado natural, así
estarás contento con las arrugas que confirman todo lo que viviste, es
más, sólo en la inocencia sentirás, que eres parte de lo que te rodea,
sólo en la inocencia puedes ver a Dios.
NO
ESTÁS DEPRIMIDO, ESTÁS DISTRAÍDO, de la buena información, inevitable
para una buena vida. Salomón o Borges, en lugar del periódico, Mahler o
Bach, en lugar del televisor. Amistades inteligentes y positivas, en
lugar de perdedores por indolencia e ignorantes desdichados por su
propia decisión. De este modo recibirás la mejor energía, la esencial.
El
crecimiento es natural de la vida, el movimiento constante es su causa,
y para estar listos para los cambios debemos estar libres, atentos, con
las herramientas preparadas para ejecutar, cuando las energías pasen
por nosotros. De lo contrario, se esfumarán como el humo que sale de las
chimeneas. Es conveniente siempre estar cerca de los que son buenos
receptores, los despiertos, los curiosos como, Russell, Schopenhauer,
Bradbury, Eco, Paz, por hablar de los más cercanos. El secreto de
Einstein, era seguir a las cabezas más altas que la suya. El de
Campbell, fue mecerse en todos los rincones de la historia. Sólo la
inteligencia puede detectar cómo se entrelazan las cosas de la vida,
sólo la inteligencia puede conectarnos con el universo, para comprender
que somos parte de él, por lo tanto, tenemos su misma energía. Nada se
repite, hay que vivir ahora, y la vida entera está en cada acto, como
todo puede nacer de un solo átomo.
La
inteligencia, es la que ve antes de ver, la que escucha antes de
escuchar, la que sabe a dónde va, con lo que se está diciendo, las
grandes consecuencias de la mínima actitud, y sólo el que está presente,
puede comprenderlo todo. El que bebe directamente de la fuente de lo
esencial, sabe que todo puede suceder, nada lo aflige, es más, al
aprender de los errores, los transforma en aciertos. Nadie tiene derecho
a la ignorancia, lo pagará caro, y lamentablemente ensombrecerá el
camino de todos, por lo tanto la ignorancia es una manera inconsciente
del mal. Así como el ideólogo, que al separar, puede llegar a provocar
una guerra, el sabio, sabe que la tarea es hacerse cargo de uno mismo y
armonizar diferencias. Separar además de empobrecer es un suicidio, por
esa razón hay muertes hasta en las canchas de fútbol. El sabio no
separa, todo es parte del todo, sólo está atento para ver las
conexiones.
Alguna vez canté,.... que se mueva alguna estrella cuando arranco una flor.
El
sabio, está en el río que une todo. En la energía que lo entreteje
todo, el sabio sabe que es un sueño más de Dios hecho realidad; salvo
que lo que llamamos realidad, sea otra manera del sueño.
Donde
el ignorante ve dos cosas, el sabio ve una, y ese uno es la verdad. El
sabio se ve en lo que ve, es iluminado e ilumina, es consciente de que
él también es luz, - es decir el estado más elevado del ser -.
Lo
que llamamos muerte, es el estado más sutil de la luz. Si quieres vida,
vive en paz. Si quieres muerte, vive en guerra. Cuida cada palabra,
porque estamos estructurados en palabras. No hieras ni ofendas a nadie,
porque de uno en otro, puede volver a ti transformada en una bomba. San
Agustín aconsejaba "sólo pide justicia, pero sería mejor que no pidieras
nada". Dicho de otra manera, no interrumpas con tu pequeña cabeza, la
gloriosa tarea del señor, al que San Francisco pidió, "haz de mí un
instrumento de tu paz".
Que donde haya tristeza yo lleve alegría. Que donde haya oscuridad, yo lleve luz. Que donde haya odio, yo lleve AMOR.
La
oración dilecta de mi madre dice: "Señor, te pido perdón por mis
pecados ante todo, por haber peregrinado tus muchos santuarios olvidando
que estás presente en todas partes. En segundo lugar, te pido perdón,
por haber implorado tantas veces tu ayuda, olvidando que mi bienestar te
preocupa más a ti que a mí. Y por último, te pido perdón, por estar
aquí pidiéndote que me perdones, cuando mi corazón sabe que mis pecados,
me son perdonados antes que los cometa. ¡Tanta es tu misericordia,
amado Señor!".
No
te agotes compitiendo, Dios sabe lo que es para ti, y el dato está en
tu corazón. Entonces, haz lo que amas, no hay otra manera de vivir. El
mismo AMOR que me trajo, te trajo. Es un error decir que hacemos el
amor, el AMOR nos hizo y nos modela día a día, y esto depende de lo
blandos, de lo abiertos que estemos. Por ser obra del AMOR, el ser
humano es maravilloso. A él le debemos el pan, el queso, el vino, la
música, la pintura, los aviones y la computadora entre otras tantas
cosas.
Y
si el hombre es lo que ama, somos lo que fue, lo que nos hizo posible.
Desde Buda hasta Rembrandt, desde Mozart a Picasso, desde Copérnico a
Freud. Somos el viento que refresca y la lluvia que renueva, somos la
nieve del invierno y las flores de la primavera, somos la luna, el sol,
somos otro fruto de Dios.
Yo
soy un recién nacido, pero por la experiencia que guardó mi memoria, ya
no quiero herir a nadie, sé que la agresión trae enfermedad, complica
más las cosas. Somos parte de la misma cosa por lo tanto, si te hago
mal, me hago mal. Antes me movía la razón, que es objetiva, ahora el
AMOR, que es la razón del universo. Pero.... no perdí el fuego, es más,
ahora tiene mayor calidad, antes quemaba y ahora ilumina, es decir que
pasé de destructor a constructor.
Al
pobre le hablo de esperanza, y al rico de conversión. La esperanza
salvará al pobre y la conversión purificará al rico. La esperanza del
lado del pobre y la conversión del lado del rico, acercará a nuestros
hermanos y yo vine a trabajar para ese encuentro y cuando todo se junte,
no habrá cerraduras en las puertas, ni habrá fronteras. Entonces todos
compartirán todo, por lo tanto reinará el buen humor.
NO
ESTÁS DEPRIMIDO, ESTÁS DISTRAIDO, de la paz. Te pregunto, cuándo vas a
dejar de pelear para comenzar a vivir, porque no se pueden hacer las dos
cosas a la ves.
Me
preguntas cuándo volverá Jesús, y te digo que nunca se fue, siempre
estuvo en tu corazón, sólo tienes que callar la cabeza y escucharlo.
Nadie
se hace la gran pregunta ¿quién soy? Todos siguen cumpliendo su papel,
generalmente decidido por los demás, como el éxito y el fracaso.
Todos,
son lo que se ve, sus cuerpos o sus logros materiales y las cosas
materiales son tan importantes, que los amores que comienzan en los
parques terminan en los tribunales. Todos ejercen la mendicidad de
alguna manera, olvidando o no enterándose jamás que son príncipes,
partes de un universo extraordinario, al que olvidan por pequeñeces
locales, parroquiales, y a veces, solo familiares.
Reconozco
muchas caras y conozco algunos nombres, pero pocos individuos que sepan
quienes son. Me preguntas dónde puedes encontrarme, y te digo en
cualquier parte, porque soy parte del universo.
El
hombre y el oficio, son distracciones, cárceles, limitaciones, son un
camino que nos marca y que seguimos ciegamente. Tan ocupados,... que
jamás nos detenemos a pensar quienes somos. El espíritu, que es lo que
somos, no acepta condiciones, no hay que confundir lo material con la
realidad, por lo tanto, no hay fronteras aunque la mayoría lo necesite
por miedo a lo infinito. Así, se inventó a instituciones como el
matrimonio, el nacionalismo, los ideales, la patria. Estacas, a la que
se atan, para no tener que vivir la totalidad. La casa de uno es uno.
Por eso, yo estoy bien en todas partes, a mi casa entran y de mi casa
salen pensamientos y sucesos constantemente. Si mi casa soy yo, que soy
aparte del todo,... Mi casa es este mar, esta playa, esos delfines y
este hotel, esta silla y aquél velero que deja una estela blanca sobre
el turquesa que inventa la luz, que también es mi casa, así como la
sombra que puebla los laberintos de la mente de los locos, que también
son mi casa. Así, como la música de Mahler, la pintura de Cézanne, los
cigarros Davidoff y el rock and roll.
No
puedes mover a tu cuerpo, porque está demasiado cargado de pasado.
Olvida hasta tu nombre y comienza de nuevo en este momento, e
inmediatamente sentirás que vives en un mundo maravilloso. Cuando
sientes que no eres lo que piensas, puedes volar.
El
principio y el final, es decir la vida y la muerte, son invenciones de
la mente. ¡Cuánto sufres cuando se va tu hijo! Te acostumbraste a
pensar, que eras sólo padre. Deja al pasado de lado y sentirás toda la
vida, sólo las moléculas se disuelven, la conciencia no muere con la
materia.
La
luz de la conciencia, seguirá iluminando los infinitos caminos de la
vida. No somos tan malos como creemos. La paz es posible y la paz, es el
punto más alto que podemos alcanzar.
Parece
que Dios nos ama más que nosotros mismos, porque sigue dándonos
oportunidades todos los días. San Francisco tenía razón. El sol y la
luna son hermanos. Los animales y las plantas son hermanos, porque todos
somos criaturas del Señor.
Entonces
nuestras obras son nuestras hermanas y hermanas del sol, la luna, los
animales y las plantas. Y si digo nuestras obras, digo la pintura, la
música, la literatura, los automóviles, los aviones, los teléfonos, las
computadoras.
No
busques afuera, lo que no tienes adentro, no puedes pedir AMOR si no lo
diste. No puedes pedir justicia, si no fuiste justo. No puedes buscar
paz afuera, si no la tienes dentro. Pero no hay apuro, tienes a la
eternidad delante, además el trayecto suele ser más emocionante que la
llegada, si es que se puede llegar a alguna parte.
Lo
sensato es recomenzar a cada instante, y sin impaciencia desaparecerá
la violencia. La vida le gana a la muerte, nace más gente de la que
muere. Y nacen más en los países pobres que en los países ricos,
ocupados en fabricar armas, para matar a la mayor cantidad de gente
posible, tarea grosera e inútil, porque la vida vence a la muerte, que
al fin y al cabo es una manera de recrear.
El
arte, que es una fiesta, sigue inventándole fábulas a la vida, para
llenar de esperanza a la gente, y esto en un lenguaje que nos llega a
todos: la belleza.
La
paz hace nacer pueblos y enriquece a todos, pueblos que se comunican
entre sí, gracias al arte, que no tiene fronteras. Pueblos que no dejan
de elevarse, como Manhattan, un desaforado de acero. Pueblos que flotan
graciosamente, como Ámsterdam, pueblos de rincones luminosos como París,
al que Cortázar pudo ver desde Buenos Aires y Henry Miller desde New
York. Pueblos como Sevilla, apoyados en el canto, pueblos como
Copenhagen, de plazas congeladas, para que vuelvas a los hogares, donde
los leños ardiendo, con la mejor compañía de Ravel. Pueblos como Zurich,
de cajas fuertes rodeadas por lagos y cisnes. (Fue una tragedia para
Salvador Dalí, la muerte del suyo).
En
la paz todo es creación, es un vivir en arte, la paz me sonríe, me
envuelve con su aire fresco. La paz me hace gozar como nadie al sol de
todos. Por la paz mi canto se eleva muy alto y se aggiorna los rincones
más bajos. La paz es el poema que mejor me modela. En la paz, mis
hermanos trabajan la tierra, tienen hijos, en la paz se siente cómoda la
libertad y es fácil la justicia.
La
paz, es una flor donde están todas las primaveras, en la paz, nos
miramos a los ojos y compartimos todos nuestros sueños, por audaces que
sean. En la paz, uno es uno mismo, sin esfuerzo, en la paz, todo me da
derecho, a sentirme hijo de Dios.
No
seas desagradecido, piensa cuantas cosas tuvieron que conectarse, desde
lo más recóndito del universo para que fueras éste que eres. Para que
pudiera ser la ciudad donde vives, piensa cuántos millones de años
tuvieron que pasar, para tener conciencia de la maravillosa inmensidad
que nos rodea, y de la que somos parte.
"Yo soy nosotros", dice Marcos Constance, que tiene una visión transpersonal, es decir, ya está en la nueva era.
Abre
los ojos de tu corazón y lo verás a Dios, que es lo que nos habita
cuando estamos conscientes, entonces sentirás que el espíritu se recreó,
hasta llegar al hombre que llega a tener conciencia de Dios. El hombre,
en que se repite toda evolución. Somos el final de una cadena
extraordinaria que tiene 15.000 millones de años, tal vez seamos el
objetivo de la creación, entonces nuestra religión es universal.
Arriesga,....
la vida en cambio permanente, siempre te da revancha. Recuerda que el
que no está dispuesto a perderlo todo, no está preparado para ganar
nada. Ahora que estás solo y tranquilo, que estás contigo mismo, único
ser del que eres responsable te diré:
Deja
que la curiosidad te lleve donde sucede la vida, no seas espectador de
la televisión, sino protagonista de la tierra, recuerda que a los que se
animaron les debemos todo, píntate un sí en la frente para que se te
acerquen los que quieren vivir, sin preocuparte por el tiempo,.... en
una eternidad se recomienza a cada instante. Y no pierdas energías
cuidándote, porque la vida es bello peligro.
Si
mi madre se hubiera cuidad de mi padre, yo no estaría aquí. Si nos
juntamos, somos ricos. Tú tienes lo que yo no tengo, y viceversa. Qué
sucedería si nos juntamos todos, desde el cada uno que hay en cada cual.
La
vida nos propone tantas cosas permanentemente, que hay que hacer cada
vez más esfuerzo, para seguir siendo pobre y desdichado, que rico y
feliz.
No
olvides que eres un aristócrata, un príncipe porque eres hijo del rey
del universo. Sólo tienes que darte cuenta. Recuerda que Jesús decía,
"al pan lo trae la verdad y todo lo que necesitas". Entonces no hay
límites, tú decides a dónde quieres llegar y esto con la alegría que
abre todas las puertas, porque para Dios, siempre somos niños. La vida,
es un juego maravilloso, un juego que incluye al todo y a todos.
Estás
hecho a semejanza de Dios, entonces puedes recrear todo. Cuando dices
no puedo, estás diciendo, no quiero. Ya hay demasiados mártires,
necesitamos héroes. Levántate y anda!,... yo te acompaño, como te
acompañarán todos los que se animan a vivir mejor, y que terminan
favoreciendo a toda la humanidad, esa grandiosa empresa a la que
pertenecemos todos.
Camina
tranquilo, que no te confundan los noticieros, el bien es mayoría, que
no te distraigan de tu tarea, que es alcanzar la plenitud, nada como
vivir en uno mismo. Solo así, puedes sentirte en casa como en cualquier
parte, entonces nada es lejos ni ajeno. Si cada uno fuera cada cual, la
sociedad sería una orquesta, enriquecida por todos los sonidos, por
todas las voces. Una grandiosa armonía de individuos, la sinfonía donde
todos aportan su voz. Una partitura escrita, para cada uno de los
instrumentos, es decir, una partitura respetada por todos. Pero esa
orquesta que debería ser, está fragmentada, todos estamos contra todos y
esto nos ha agotado y desesperanzado, perdimos la imaginación que
podría darnos alguna idea de convivencia. Pero el miedo que es
ignorancia, nos separa más y más, y este divorcio nos enferma y
empobrece a todos. La humanidad, es un repertorio riquísimo, tan
brillante como interminable y todos tenemos que ver. Todos venimos de un
primer hombre, de una primera mujer, hay negros y chinos en mí, soy tan
bueno como Jesús y tan peligroso como Hitler. Soy tan musulmán como
ateo, muero como el que muere y nazco con el que nace. Todos somos
fecundados y auxiliados por todos, pero desestimamos a todos,...
combatimos en lugar d asociarnos. Matar al otro es suicida, porque.....
es una continuación nuestra. El odio que es miedo, nos ha traído a esta
desesperanza donde se ahoga la imaginación y sin imaginación, perdemos
la bendita semejanza, es decir, dejamos de ser creadores.
La tarea, es armonizar esta gigantesca variedad que es la humanidad, esto enriquecería a todos.
Hasta
hemos dejado de decir cosas bellas a las mujeres, porque ahora puede
ser considerado acoso sexual. Pronto, tendremos que salir a la calle con
un abogado, parecería que vivir, es una secuencia de pleitos. La tarea
es comprender que la vida es subida y bajada, constante movimiento....
cambios, entonces tenemos que sacar de nuestro lenguaje la palabra
decadencia, que es otra etapa más.
Nada
es para siempre. Debemos estar atentos, listos para el cambio, para
toda circunstancia, porque la vida, es como es, no como debería de ser.
Todo nos fue dado, por lo tanto, nada nos pertenece, sólo nos queda
gozar lo creado, y cuidarlo para el que vendrá, que es una continuación
nuestra, como nosotros somos continuadores de nuestros padres, de
nuestros abuelos, de nuestros bisabuelos y así hasta Adán, el rojo Adán,
como le gustaba decir a Borges, quien cometió el peor de los
pecados,... no fue feliz, se sentía perseguido por la sombra de haber
sido un desdichado.
El
primer dato de sabiduría, es saber quién es el que sabe. El segundo,
estar con lo amado, ya que nos hace más brillantes al estar más atentos,
y rendimos más. El AMOR, nos aggiorna de tal manera, que enamoramos a
todos.
Está
permitido que te caigas, pero no que te quedes en el suelo. En este
momento, la sociedad está detenida por una congestión de tránsito, que
ya es desmesurado, porque las ciudades ya son desmesuradas. Tal vez
dejemos de pensar para cambiar todas las ideas y comenzar de nuevo.
Ya
no habrá grandes mitos que seguir, ni ideologías. Ahora, deberemos
comunicarnos de hombre a hombre. Esta, es la era del individuo, por eso
Internet. Entonces aumentará la calidad, desaparecerá lo macro, para que
señoree lo micro. Esto quiere decir, que de aquí en más no habrá
televisor, política o familia que pueda apagar ese fuego sagrado que es
el alma, donde vive para siempre la inteligencia, alimentada por el
universo desde hace tantos siglos.
Los
que preguntan avanzan, los que no preguntan se quedan, mueren porque la
vida es movimiento. Todo se recrea a cada instante, hay que estar
atento.
Por
una mujer, te pierdes al resto. Por una casa, te pierde el mundo, por
una esquina te pierdes mares y ríos,... delfines, ballenas, salmones,
tiburones. Por una familia, una ideología y una religión, te pierdes
arquitectos, egiptólogos, poetas, filósofos, chamanes, antropólogos,
profetas, miles de maneras de ver al espíritu y las estrellas,...
orquídeas de Colombia, Bacon, Giaccometti, Nietzche, el Golfo de Acaba,
Alejadría, Tokio, la Grecia de Homero, Guanajuato, - donde me enamoré de
Catherine Valezca, aunque no tuve oportunidad de decírselo -.
Chichicastenanco, donde con una danza ordenaron a mi esqueleto. París,
sonde Rilke veía despertar a la belleza cada mañana al lado de Rodin. El
trastevere romano, donde Fellini dibujaba a sus personajes, y donde el
Moisés de Michelangelo, está harto de los turistas que los asfixian en
San Pietro in Víncoli, - apenas cabe -. Londres, Berlín, Bruselas,
Praga, donde los escritores románticos tenían una idea tan alta de la
felicidad que nunca la alcanzaban, se sentían desdichados, tristeza que
los excitaba, dolor que gozaban, como los cantaores flamencos y los
cantaores de tango. Madrid, donde Lupe siempre está al borde del
pensamiento, pero nunca cae. Miami, que es el puente que comunica a los
latinos con los sajones. El desierto de Sonora, donde conocí a Erich
Fromm... que decía que Suzuki era un budista Zen, porque lo había
experimentado y esa autenticidad lo hacía difícil de leer, ya que el Zen
no da respuestas racionalmente satisfactorias, pero sí los libros de
los intelectuales occidentales, que lo explican más fácilmente aunque no
lo hayan experimentado.
No
ilolatres a nada ni a nadie, tener una idolatría es perder la
independencia y esto es conflicto y enfermedad segura. Así, como fácil
se pierde lo que se ganó sin esfuerzo, y como sigue siendo pobre, el que
no goza lo que le sobra. El gran paso, es ir de la egolatría, que te
compromete y esclaviza a tantas cosas externas a la libertad interior,
entonces se alcanza la paz y la paz te hace vivir todo con plenitud, es
decir, te enriquece.
Los
últimos salvadores son dudosos, pero no afectan la enseñanza de Buda,
ni enferman a la Biblia. La enseñanza de Buda no está debilitada por el
que no cree en la transmigración, ni muere la Biblia porque se enfrente
al saber más realista de la historia de la tierra y de la evolución del
hombre. Así como, es inocente pensar en una sociedad sin delincuentes.
Cualquiera
puede ser mejor si se lo propone. No le bastan las buenas intenciones
al universo, que es como es, y no como nos gustaría que fuera. La
verdadera fe, comienza trabajando en uno mismo, para creer en uno mismo.
Y cuando uno está bien plantado en uno mismo, se anima a ver todo,
entonces conocemos a la realidad y de ahí en más podemos comprenderla,
entonces nos salvamos de las decepciones.
Sabemos
que detrás de una máscara, siempre hay otra, como también vemos la
pureza en la desnudez, las libertades del jazz y los ritos de las
dictaduras. Aceptar la realidad, es salvarse de los engaños, entonces la
verdad nos hace vivir plenamente.
No
te engañes, entonces nadie te engañará. Sé firme como Buda, como Jesús,
como Espinosa, como Einstein, como Ford, firme pero abierto al mundo,
atento a las propuestas de la vida. Predica las virtudes, pero no calles
las verdades. Nunca te arrepentirás de haberte animado, y nunca te
perdonarás no haberlo hecho. Además, no tienes nada que perder, porque
ni una sola de tus orejas es obra tuya, no te preocupes por tu futuro,
al final del camino no te espera la cima de la montaña, sino la paz del
valle. A nadie tienes que rendir cuentas, como a nadie tienes que
explicar nada. No debes agotarte en las vanas áreas de querer convencer y
gustar. Lo más importante, es que estés convencido y te guste lo que
haces. Y si tienes un gran sueño, tienes que estar dispuesto a un gran
esfuerzo para concretarlo, porque sólo lo grande alcanza lo grande. Si
estudias superficialmente, aprenderás superficialmente. Si vives por la
mitad, sólo conocerás la mitad de la vida. Si tienes la cabeza dividida
verás al mundo dividido. Si trabajas por obligación, serás un
desocupado, un desdichado más. Si tienes miedo, no conocerás al AMOR que
es valentía.
NO
ESTÁS DEPRIMIDO, ESTÁS DISTRAÍDO del presente, donde sucede la vida,
por ejemplo: los amaneceres y los ocasos, las gaviotas y los cóndores,
las águilas, las palomas y las golondrinas, las montañas, los valles,
los ríos y los mares, el deporte, el arte, la agricultura, la
arquitectura, la selva, los guacamayos, los monos, los tigres, los
leones, los cocodrilos, los elefantes, los arroyos, los seres humanos de
todos los colores. el ilusorio tiempo que te empuja y la eternidad que
te permite cambiar de rumbo y recomenzar a cada instante.
NO
ESTÁS DEPRIMIDO, ESTÁS DISTRAÍDO de las maravillas que suceden
alrededor tuyo, desde nacimientos a cosechas, desde revoluciones a
conciertos, desde campeonatos de fútbol a viajes interplanetarios.
No estás deprimido por algo que pasó, sino distraído del todo... que es ahora mismo.
FACUNDO CABRAL
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